Regularizaciones catastrales. Efectos para el sujeto pasivo

02 de Diciembre del 2016

Recientemente la Gerencia Regional o Territorial del Catastro está realizando comprobaciones catastrales de los inmuebles con el fin aumentar su valor catastral y en consecuencia aumentar la recaudación que se produce a través de los múltiples impuestos que luego se derivan.

Las actuaciones se realizan a través de rastreo aéreo (fotografías satélite) o recabando datos a pie de calle, buscando irregularidades inmobiliarias no declaradas. Consiste en verificar si lo que aparece registrado en el catastro coincide con la realidad de inmueble.

 

Su actuación se centra básicamente en detectar omisiones de construcción, reformas (cuidado con las construcciones de piscinas no declaradas) o rehabilitación y cambios de uso de los inmuebles.

Debemos saber que cualquier alteración de inmueble debe comunicarse al Catastro. No ahora, siempre ha sido así.

¿Cómo tiene conocimiento el sujeto pasivo de esta regularización?

El Catastro envía al titular del inmueble una “propuesta de resolución con acuerdo de alteración” donde se señala la metodología empleada en la valoración así como el nuevo valor resultante.

¿Qué efectos tienen estas regularizaciones para el contribuyente (sujeto pasivo)?

Cuando es la Administración quien inicia el proceso de comprobación, de oficio, tiene unas consecuencias para el contribuyente:

  • Pago por el contribuyente de una tasa de 60€
  • La notificación del aumento del valor catastral.

Una de las consecuencias más directas de dicha notificación será el importe a pagar de IBI. El Catastro se ocupa de informar al Ayuntamiento correspondiente quien procederá a regularizar el importe del IBI de los cuatro últimos ejercicios no prescritos.

El cambio del valor catastral incidirá también en otros impuestos cuando éstos se devenguen: plusvalía municipal, imputación de rentas inmobiliarias en el IRPF, Sucesiones y Donaciones, Actos Jurídicos Documentados etc…

¿Son recurribles las propuestas catastrales?

Sí que son recurribles, y en caso de recibir dicha propuesta hay que mirársela con lupa. No sería la primera vez que el Catastro ha imputado metros cuadrados de forma incorrecta, o que se confunda una piscina que sea desmontable o una pérgola de las mismas características con una obra que sí aumentaría el valor del inmueble etc… Todos estos casos son recurribles y aceptados.

Conclusión: Es importante verificar que el nuevo valor asignado es correcto y que no haya imputadas obras no realizadas. En caso de detectar errores, se deben presentar alegaciones antes de que transcurran 15 días hábiles desde la notificación.

Si tenéis dudas o necesitáis la ayuda de un experto, no dudéis en contactar con nuestro despacho.

 

Josep Chiva Masó

Abogado-Economista



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